miércoles, 20 de octubre de 2010

BCN, the city where I was born

Nací en una primavera de los '80 en Barcelona, era de noche y como siempre, toda la ciudad estaba llena de luz, quizá no tanta como ahora pero ya era una ciudad luminosa.

Podemos decir que la ciudad en la que nacemos y vivimos es la ciudad que crece con nosotros, la que vemos avanzar, mejorar, empeorar, etc. A mí me tocó Barcelona, a orillas del Mediterráneo, de clima húmedo y entre dos ríos que son casi basureros. Es una ciudad con historia y que esconde lugares preciosos pero también es una ciudad que poco a poco se va estropeando, ensuciando, perdiendo esencia...

Nací en el Eixample y luego de unos años allí, nos mudamos a un barrio más tranquilo al lado del Velódromo donde mis padres siguen viviendo. Del primero tengo muchos recuerdos efímeros y flashes, era sólo una niña pero ahora veo que la concepción espacio-temporal cambia a medida que vas haciéndote mayor. Todo lo que ahora me parece normal o incluso pequeño, años atrás me parecía enorme, de una magnitud increíble. Las calles eran demasiado anchas, los edificios demasiado altos y las distancias...uff!!! todo era mucho, todas las manzanas del Eixample eran enormes pero cada vez que cruzaba una, era como adentrarme en un universo nuevo para mí, algo sorprendente estaba segura de que se iba a abrir cuando cambiaba de isla de la mano de mi madre. No podré olvidarlo jamás...nunca...aquellas tardes de otoño (sobre el '88-'89) en las que mi hermano, aún un renacuajo, mi madre y yo, paseábamos al finalizar el cole por la calle Mallorca, Valencia, Aragón...las aceras estaban inundadas de hojas secas de platanero y cuando las pisabas su "crish" te recordaba que el otoño se había instalado en la ciudad condal. Imágenes de infancia...muchas y varias...paseando por la Ramblas con mi abuelo tenía la sensación de estar a kilómetros de casa, parecía un paseo interminable lleno de gente, tiendas de animales y de flores; me sentía como en otro planeta en el que viajaba en secreto con mi abuelo, él me enseñaba la ciudad, nos escapábamos en secreto, me compraba chocolate y me llevaba al zoo...todo recuerdos que se quedan guardados en una cajita.


Los años pasaban, me hacía un poquito mayor y ahora iba descubriendo e investigando la ciudad sola o con mis amigas. En la adolescencia el lugar más preciado era el centro, es decir, Plaza Cataluña y alrededores, allí nos perdíamos, nadie nos conocía. Mi infancia en el Eixample pasó y ya estaba en Horta-Guinardó, en un barrio tranquilo donde si estornudas un poco fuerte te escucha la mitad del vecindario y justamente el centro de Barcelona era todo lo contrario, un lugar donde hicieras lo que hicieras, pasabas desapercibido. Atrás quedó la Barcelona del '92 y con ello un incremento de la popularidad de la ciudad, el número de turistas aumentó, la ciudad se lavó la cara al mundo: edifiios nuevos, obras de mejora, etc.; todo se hizo por la ciudad y para la ciudad y en el momentó funcionó pero las consecuñencias negativas llegaron años más tarde.



Ya entrado el nuevo milenio Barcelona sufrió un cambio que se veía venir: más delincuencia, pobreza, cholos, chusma, demasiados guiris,etc. Personalmente, y muy a mi pesar, pienso que la ciudad condal no es lo que era, ha perdido aquella cosa que la hacía especial para convertirse en una especie de saco en el que todo tiene cabida; hay en momentos en que parece la ciudad sin ley (por parte de algunos ciudadanos), se le quiere lavar la cara pero de tan lavada que la tiene, no se puede limpiar más. Quizá sea quisquillosa pero las cosas ya no son como eran, el centro y sus calles colindantes son una mezcla de un circo y un zoo de gente(o espectros porque hay algunos personajes que tela marinera); hay momentos en los que me siento extranjera. Igualmente aún quedan rincones (pocos) que conservan su esencia. pequeños oasis en la jungla en la que se está convirtiendo esta urbe.
Ahora? ya no vivo en Barcelona, estoy a pocos kilómetros pero sigue siendo mi ciudad. Siento que me hago "vieja", estoy tranquila en mi casa donde apenas pasan coches, me da "palo" bajar a la ciudad, me agobia la gente sobretodo los sábados por la tarde...crezco!!! pensé que jamás diría esto pero mi madre tenía razón cuando me decía: "ya verás que tengo razón, cuando seas mayor lo verás..." y sí, mamá tenía razón...aunque sigo paseando por Barcelona buscando los recuerdos y las sensaciones que experimentaba cuando aún era una renacuaja; quizá por nostalgia, quizá porque formaba parte de mi felicidad en aquel instante, quizá no quiera crecer más o no quiera olvidar...no lo sé...pero cada rincón por el que suelo pasar me recuerda a una época, a algo o a alguien y en cierta manera, es una forma de llevar esos instantes y lo que era Barcelona en ese momento en mí.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Feliz falsedad

Una gran parte de la sociedad en la que vivimos se dedica a algo muy común hoy en día: no predicar con el ejemplo, es decir, a hablar mucho de una cosa, comentar valores humanos, dar juicios, etc. sin luego ser ellos los que lo sigan; de hecho, ellos son los primeros en no cumplir con sus palabras. Ya se sabe "dime de lo que hablas y te diré de lo que careces".

Si nos paramos a pensar detenidamente, a eso se le llama falsedad. Es muy fácil quedar bien delante de la gente con palabras, palabras y más palabras pero a la larga, los hechos hablan por si solos. No se puede estar siempre aguantando una posición y fingiendo ser lo que uno no es; quizá un día malo haga que todo pete, que se te escape un comentario o que no recuerdes aquella mentira que comentaste en su momento, a todo el mundo la memoria le puede fallar y tampoco se puede estar actuando todo el día a no ser que te dediques a ello; no todos somos actores profesionales.

Abogo por la sencillez y la sinceridad, por dejar atrás vanalidades y temas superfluos, habladurías y dimes y diretes; tan complicado es centrarse en uno mismo y dejar de pretender ser lo que uno no es??? Mira un poquito en tu interior y busca quién eres porque quizá ni lo sepas, ya que el hecho de ser tan bueno actuando te haya hecho perder el Norte y tu ser ni se acuerde de quién eres.

sábado, 2 de octubre de 2010

Cambios

A lo largo de la vida todos nosotros sufrimos cambios, algunos de ellos son físicos: crecemos, nos salen granitos, arrugas, canas, engordamos, nos cambiamos el color de pelo,etc. y en cierta manera, dichos cambios se deben a nuestro estado de ánimo, sobre todo los relacionados con nuestra estética; aunque no debemos olvidar que algunos de ellos son irremediables ya que los años pasan.

Cambios, cambios y más cambios pero hay otro tipo de cambios que nos traen de cabeza, son esos que provocan un giro considerable en nuestra vida; hay veces que nosotros mismos los buscamos y otras veces nos vienen solos, pero sea como sea, nos hacen creecer una fuerte incertidumbre interna que muchas veces acaba con un miedo acusado a lo desconocido.

Tememos de lo que no tenemos consciencia o desconocemos, tememos a perder el rumbo, a que salgan mal las cosas o a desilusionarnos. La mayoría de las veces, los cambios provocan un vacío en nuestras mentes que no se puede acabar de controlar y siempre nos acabamos refugiando en frases como "todo pasa por algo", "los cambios son positivos", "ahora estás apenado/a pero dentro de unos meses te reirás de todo"; os suena, verdad? y por suerte o por desgracia, gran parte de la veces es así. Todo cambia, nada permanece, sólo permanecemos nosotros pero no eternamente y mientras estamos lo mejor es intentar disfrutar al máximo de los buenos momentos, aprender de los malos y esperar que siempre las cosas cambian y evolucionan aunque la verdad es que ese miedo a lo nuevo y desconocido siempre estará con nosotros.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Contorsionismo perfecto


Cuántas y cuántas veces nos hemos quedado embobados mirando la televisión mientras vemos a pequeñas sirenas terrestres contorsionarse hasta lo imposible al son de la música y a su vez, manejándose con elementos tales como un aro, una cinta, una pelota, una cuerda o unas mazas. La gimnasia rítmica es un arte en movimiento en la que la danza, la agilidad, la fluidez y el duende se entremezclan para dar a luz a algo casi increible e imposible en su realización.

Estas chicas y sus diminutos cuerpos sufren horas y horas de entreno diarias por unos cortos momentos de gloria y una fama efímera especialmente en países como el nuestro en que este deporte no goza de un gran reconocimiento. Aquí dominan el fútbol, el baloncesto, el tennis o el motociclismo y nos olvidamos de otros deportes no menos importantes y quizá hasta más esclavos que los mencionados anteriomente.

En algún momento de nuestra infancia casi todas las chicas hemos deseado tener un aro, una cinta o alguno de los elementos relacionados con este deporte y las que conseguimos tenerlo, no parábamos de movernos en casa con él de un lado a otro, al menos yo...personalmente, me di cuenta que lo que parecía que no pesara nada (las mazas) pesaban un horror, que la cinta no volaba sola o que mi pelota se deslizaba más rápidamente que la que salía en la televisión. Por otro lado, nos maravillaban esos maillots brillantes y de colores vivos, esos moños que rasgaban los ojos y esos cuerpos que parecían no tener columna vertebral y debo decir, que pasados casi veinte años, sigo mirando las gimnasia rítmica con los mismos ojos de cuando era una niña; sigo fascinada por dicho deporte y por las deportistas que lo practican y aunque sea un deporte de gran sacrificio y dedicación, una parte de mí las envidia por no haber tenido el privilegio de haberlo practicado.

Desde aquí quiero felicitar a todas las personas que lo practican y a los adeptos que aunque seamos pocos, nos embobamos con sus movimientos encantadores cada vez que tenemos ocasión de disfrutarlos.




sábado, 18 de septiembre de 2010

Otoño

Ayer le empezamos a ver las orejas al lobo, bueno, mejor dicho, al otoño. Un año más, las temperaturas han comenzado a bajar y las lluvias se nos han presentado por sorpresa. Para muchos es una estación triste: el sol brilla con menos fuerza, las horas de luz disminuyen y los paisajes se tiñen en tonos rojizos. Visualmente el otoño es bello, se consiguen unos cielos plomizos únicos, los colores de las hojas se asemejan a los del fuego, el olor a césped húmedo se mezcla con un ambiente aún cálido...es una estación misteriosa y a la vez melancólica, es un camino a la muerte de la naturaleza que culmina en invierno, es simplemente otoño y para poder disfrutar de él aunque sea desde casa os dejo algunas preciosas imagenes que lo ilustran.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Dentro y fuera


¿Quién no se ha sentido completamente sólo en medio de un grupo de gente? Pienso que en algún momento de nuestras vidas todos nosotros hemos pasado por dicha situación. Llegar y ver a un montón de caras conocidas, que al fin y al cabo son sólo eso, caras conocidas, pero con un interior vacío. Miras hacia un lado, hacia otro, aquí y allí, te sientas y te levantas, te apoyas en algún lado y sigues observando; algunas te ignoran, otras te observan, otras hablan y otras chismorrean y sueltan esas risitas insolentes con las que sólo crean que la reacción más dulce del momento sea crear un mosaico de sus cabezas con una Desert Eagle (contra la pared please, el estucado luce más).

Pero no, lo más inteligente: ver, oír y callar y no caer en lo que no te gusta ver, es decir, en hacer lo mismo que hacen los demás. Sí, te sientes aislado pero en el fondo no importa, da igual, es mejor saber desde un buen principio que hay personas que no interesan para nada y por consecuente, ignorarlas y no preocuparse; es difícil, cuesta a veces, pero al final es mucho más satisfactorio ya que te evitas problemas y dolores de cabeza.

Estás dentro de ese grupo físicamente pero mentalmente, estás fuera. Aíslate, crea tu propia burbuja y rechaza esas malas vibraciones que ni antes ni ahora ni nunca te harán bien, total, ellas seguirán viviendo y tú también, compartiréis espacio a veces pero no vida. O sea, a la m****a con lo que no te gusta ni aguantas!!!

sábado, 4 de septiembre de 2010

Bye Bye Summer

Una vez más Septiembre, y sí, nos volvemos a dar cuenta que el calor ya no es tan achicharrante, que el sol se pone antes y que las noches son más fresquitas...bueno, y qué decir de la vuelta a la rutina?! Un verano más, una canción del verano más, unas vacaciones más...todo lo bueno pasa y la época estival no iba a ser menos. Poco a poco nos volveremos a quedar más blanquitos y el agua de la playa se enfriará, las terracitas se irán vaciando y te tomarás más a gusto un café con leche que un granizado de limón. Pero como cada año, dejamos atrás recuerdos y experiencias que nunca olvidaremos y también otras que preferiríamos borrar.

En mi caso no ha sido un verano destacable por ningunas súper vacaciones en el paraíso más bien, ha sido un verano de gimnasio, dieta, sol y más sol; precisamente no lo voy a recordar como el mejor verano de mi vida, ya que lo empecé estando de baja, pero sí como el verano en el que he madurado y crecido un poco más, en el que he tomado decisiones y he decidido cambiar la trayectoria de mi camino; ahora sólo me queda un invierno de esfuerzo y paciencia: alea iacta est!

Y cómo no! Ya viene ese pequeñito conjunto de fotos que ilustran un poco cómo ha sido mi verano; me despido del 2010 pero deseo ya mismo el del 2011 que seguro que será muuuucho mejor.