
Ha pasado casi medio año desde la última vez que escribí en éste mi rinconcito y mi vida ha dado un giro de 180º a positivo. Empecé a hacer las maletas en primavera, poquito después de mi cumpleaños y justo en mitad del mes de mayo comencé a escribir un nuevo capítulo.
Nunca sabes lo que te depara el mañana, lo que puede cambiar en tu vida gracias a una llamada telefónica; cada segundo que pasa nos puede guardar una agradable sorpresa que nos lleve a la luz que buscamos y que nos haga vibrar de nuevo. El futuro es completamente incierto, no está escrito y nos va sorprendiendo a medida que pasa el tiempo.
Personalmente, tengo una idea de lo que quiero y busco para mí en mi futuro, pero el largo viaje de la vida me está dando sorpresas diarias. Dejo que la vida me sorprenda y dejo fluir mis sentimientos con ella, lucho por lo que quiero, por quién amo sin rendirme, por ser más feliz cada día, por levantarme con una sonrisa, lucho por mi vida con cada gesto, palabra o acto.
Sin duda alguna, me siento feliz y no es porque tenga mucho sino porque amo lo que tengo y con quien lo comparto. Hay cosas que te cambian la vida...



¿Lo peor de todo? que a mucha gente ayer le dió por celebrar el ataque inesperado de las balas de un francotirador que no siempre acierta cuando elige a sus víctimas. ¿Celebrar un ataque? algo jamás visto! No me gusta celebrar la ceguera humana, la inconsciencia, el dolor...no creo en lo que cupido pregona, en su filosofía de pegatina y en su amor elegido a cañonazos. No quiero cupidos con mala puntería en mi vida, ni imagenes en mi mente que me nublen el camino; por favor, sigo recto y sin complicaciones adyacentes.
