miércoles, 27 de octubre de 2010

Halloween...Sssshhhh...Sssshhhh...


Aquí os un par de historias para contar la noche de Halloween...no tengáis miedo y disfrutad de la noche en la que los muertos están más cerca que nunca de los vivos...
LAS GEMELAS
Dicen que cuando nacen gemelas lo que le pasa a una le pasa a la otra siempre. Precisamente, esto es lo que le sucedió a dos chicas gemelas de España.
Eran dos hermanas que se llevaban muy bien, nunca se peleaban ni discutían pero por razones de trabajo por parte de sus padres, tuvieron que cambiar su residencia a la ciudad, donde estaba la carretera que era peligrosísima en esos momentos.
Las niñas tuvieron que cruzar solas por que la madre debía ir a trabajar, ella le dijo a las niñas que cruzaran solas pero con cuidado y mirando a los dos lados; las niñas obedecieron. Nada más girarse la madre para marcharse, oyó un golpe muy fuerte detrás suyo, eran sus dos hijas que habían sido atropelladas por un camión, desgraciadamente habían muerto.
Cuatro años más tarde la madre aún era joven ya que tenía 34 años, todavía vivía en la misma casa cerca de la carretera y no se olvidaba ningún día a sus dos gemelas. Afortunadamente, había vuelto a tener hijos y casualmente eran dos gemelas, además, muy parecidas a las que murieron atropelladas y esto hacía que la madre en parte olvidara ese trágico suceso.
Pero la fatalidad estuvo a punto de volver a la familia. A pesar de prohibirles expresamente que se acercaran a la carretera, un día las dos niñas fueron jugando y decidieron cruzar; no venía nadie en ningún sentido, no había peligro...en el último momento apareció su madre y les dijo que no cruzaran a lo que las niñas respondieron al unísono: "si no pensábamos cruzar, ya nos atropellaron una vez y no volverá a ocurrir...".
LA DAMA DE BLANCO (O LA MUJER DE LA CURVA)
Esto es real, ha sucedido muchas veces aquí, en nuestra ciudad (Barcelona). En una conocida carretera barcelonina hay una curva muy peligrosa en la cual varias motos y coches se has estampado.
Una noche un hombre al volante de su coche conducía por dicha carretera cuando de pronto vio a una mujer vestida de blanco flotando como a unos 10cm. del suelo. El hombre sintió pánico, fue terrible para él; al momento, miró por el retrovisor para comprobar si tan espeluznante mujer seguía ahí pero no la vió, había desaparecido totalmente. Justo cuando él empezaba a relajarse, escuchó la respiración de alguien en el asiento trasero del vehículo...era ella!, aquella mujer silenciosa, misteriosa y terrorífica. El hombre perdió completamente el control del coche, la mujer sólo sonreía y permanecía callada.
El conductor topó contra un árbol, no murió pero al ser trasladado al hospital le contó su anécdota al celador y el celador me la contó a mí...desde aquel día el hombre no se ha atrevido a conducir de nuevo perturbado por aquella memoria espeluznante.
Se dice que a diferencia de él, muchos otros son atacados por la mujer y no viven para contarlo...aquel hombre tuvo suerte, mucha suerte...

lunes, 25 de octubre de 2010

Es hora de ponernos guapas!!!

No hay duda, somos chicas y la que más y que la que menos se arregla para una cita, para salir o simplemente, para gustarse; cierto,no? Siempre he pensado que los chicos lo tienen más fácil: se afeitan, after shave, colonia, tejanos, camisa o camiseta y listos pero nosotras...ufff...sin comentarios...

El ritual femenino es bastante más extenso que el masculino: ducha, depilación y post depilación (es decir, revisión de "ese maldito pelo" que siempre se queda ahí), cremas varias, mascarilla, secador, plancha del pelo, espuma por si tienes el pelo rizado, laca para ese flequillo rebelde, moldeador para esa extensión que justo el sábado por la noche está rebelde...bueno, y no todo acaba ahí: maquillaje, sombras de ojos, rimmel, pintalabios, gloss...y la ropa y los zapatos? eso es casi peor, nos suelen pasar varias cosas:
1. Hay q ir de compras ya! no hay nada q ponerse (aunque el armario está repleto).
2. Lo que te ibas a poner, una vez en tu cuerpo, no te queda como pensabas. Horror! la mente está en blanco, son las 23.00 y las tiendas ya no están abiertas.
3. Los zapatos que te quieres poner no te combinan con nada (y si te combinan con algo, seguro que está por lavar).
Las chicas tardamos horas en arreglarnos lo reconozco, yo me lo tomo como un ritual de transformción casi. Por qué lo hago? me encanta verme "mona" la verdad, aunque al final de la noche estás hasta el moño de los zapatos, tu cara parece la de un mapache y tus pelos van completamente a su aire; con todo y eso, nosotras nos seguimos arreglando, seguimos tardando una media de una hora y media en estar listas, seguimos peleándonos con el pelo, rompiéndonos la cabeza con el modelito y odiando a nuestros zapatos. No tenemos remedio, somos así...y sí chicos, os acordáis de nuestra madre cuando tenéis pipi y no os dejamos entrar al baño pero también os encanta vernos lindas (aunque lo neguéis se os nota en la cara, jeje) o es que preferiríais vernos con chandal, bambas y despeinadas un sábado noche??? (vale, en casa sí pero para salir no).


Y así cada fin de semana u ocasión especial, aproximadamente dos horas antes de la hora H, nosotras ya estamos en casa con los ojos fijos en el armario, el cajón del maquillaje y las cajas de zapatos...somos chicas.

miércoles, 20 de octubre de 2010

BCN, the city where I was born

Nací en una primavera de los '80 en Barcelona, era de noche y como siempre, toda la ciudad estaba llena de luz, quizá no tanta como ahora pero ya era una ciudad luminosa.

Podemos decir que la ciudad en la que nacemos y vivimos es la ciudad que crece con nosotros, la que vemos avanzar, mejorar, empeorar, etc. A mí me tocó Barcelona, a orillas del Mediterráneo, de clima húmedo y entre dos ríos que son casi basureros. Es una ciudad con historia y que esconde lugares preciosos pero también es una ciudad que poco a poco se va estropeando, ensuciando, perdiendo esencia...

Nací en el Eixample y luego de unos años allí, nos mudamos a un barrio más tranquilo al lado del Velódromo donde mis padres siguen viviendo. Del primero tengo muchos recuerdos efímeros y flashes, era sólo una niña pero ahora veo que la concepción espacio-temporal cambia a medida que vas haciéndote mayor. Todo lo que ahora me parece normal o incluso pequeño, años atrás me parecía enorme, de una magnitud increíble. Las calles eran demasiado anchas, los edificios demasiado altos y las distancias...uff!!! todo era mucho, todas las manzanas del Eixample eran enormes pero cada vez que cruzaba una, era como adentrarme en un universo nuevo para mí, algo sorprendente estaba segura de que se iba a abrir cuando cambiaba de isla de la mano de mi madre. No podré olvidarlo jamás...nunca...aquellas tardes de otoño (sobre el '88-'89) en las que mi hermano, aún un renacuajo, mi madre y yo, paseábamos al finalizar el cole por la calle Mallorca, Valencia, Aragón...las aceras estaban inundadas de hojas secas de platanero y cuando las pisabas su "crish" te recordaba que el otoño se había instalado en la ciudad condal. Imágenes de infancia...muchas y varias...paseando por la Ramblas con mi abuelo tenía la sensación de estar a kilómetros de casa, parecía un paseo interminable lleno de gente, tiendas de animales y de flores; me sentía como en otro planeta en el que viajaba en secreto con mi abuelo, él me enseñaba la ciudad, nos escapábamos en secreto, me compraba chocolate y me llevaba al zoo...todo recuerdos que se quedan guardados en una cajita.


Los años pasaban, me hacía un poquito mayor y ahora iba descubriendo e investigando la ciudad sola o con mis amigas. En la adolescencia el lugar más preciado era el centro, es decir, Plaza Cataluña y alrededores, allí nos perdíamos, nadie nos conocía. Mi infancia en el Eixample pasó y ya estaba en Horta-Guinardó, en un barrio tranquilo donde si estornudas un poco fuerte te escucha la mitad del vecindario y justamente el centro de Barcelona era todo lo contrario, un lugar donde hicieras lo que hicieras, pasabas desapercibido. Atrás quedó la Barcelona del '92 y con ello un incremento de la popularidad de la ciudad, el número de turistas aumentó, la ciudad se lavó la cara al mundo: edifiios nuevos, obras de mejora, etc.; todo se hizo por la ciudad y para la ciudad y en el momentó funcionó pero las consecuñencias negativas llegaron años más tarde.



Ya entrado el nuevo milenio Barcelona sufrió un cambio que se veía venir: más delincuencia, pobreza, cholos, chusma, demasiados guiris,etc. Personalmente, y muy a mi pesar, pienso que la ciudad condal no es lo que era, ha perdido aquella cosa que la hacía especial para convertirse en una especie de saco en el que todo tiene cabida; hay en momentos en que parece la ciudad sin ley (por parte de algunos ciudadanos), se le quiere lavar la cara pero de tan lavada que la tiene, no se puede limpiar más. Quizá sea quisquillosa pero las cosas ya no son como eran, el centro y sus calles colindantes son una mezcla de un circo y un zoo de gente(o espectros porque hay algunos personajes que tela marinera); hay momentos en los que me siento extranjera. Igualmente aún quedan rincones (pocos) que conservan su esencia. pequeños oasis en la jungla en la que se está convirtiendo esta urbe.
Ahora? ya no vivo en Barcelona, estoy a pocos kilómetros pero sigue siendo mi ciudad. Siento que me hago "vieja", estoy tranquila en mi casa donde apenas pasan coches, me da "palo" bajar a la ciudad, me agobia la gente sobretodo los sábados por la tarde...crezco!!! pensé que jamás diría esto pero mi madre tenía razón cuando me decía: "ya verás que tengo razón, cuando seas mayor lo verás..." y sí, mamá tenía razón...aunque sigo paseando por Barcelona buscando los recuerdos y las sensaciones que experimentaba cuando aún era una renacuaja; quizá por nostalgia, quizá porque formaba parte de mi felicidad en aquel instante, quizá no quiera crecer más o no quiera olvidar...no lo sé...pero cada rincón por el que suelo pasar me recuerda a una época, a algo o a alguien y en cierta manera, es una forma de llevar esos instantes y lo que era Barcelona en ese momento en mí.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Feliz falsedad

Una gran parte de la sociedad en la que vivimos se dedica a algo muy común hoy en día: no predicar con el ejemplo, es decir, a hablar mucho de una cosa, comentar valores humanos, dar juicios, etc. sin luego ser ellos los que lo sigan; de hecho, ellos son los primeros en no cumplir con sus palabras. Ya se sabe "dime de lo que hablas y te diré de lo que careces".

Si nos paramos a pensar detenidamente, a eso se le llama falsedad. Es muy fácil quedar bien delante de la gente con palabras, palabras y más palabras pero a la larga, los hechos hablan por si solos. No se puede estar siempre aguantando una posición y fingiendo ser lo que uno no es; quizá un día malo haga que todo pete, que se te escape un comentario o que no recuerdes aquella mentira que comentaste en su momento, a todo el mundo la memoria le puede fallar y tampoco se puede estar actuando todo el día a no ser que te dediques a ello; no todos somos actores profesionales.

Abogo por la sencillez y la sinceridad, por dejar atrás vanalidades y temas superfluos, habladurías y dimes y diretes; tan complicado es centrarse en uno mismo y dejar de pretender ser lo que uno no es??? Mira un poquito en tu interior y busca quién eres porque quizá ni lo sepas, ya que el hecho de ser tan bueno actuando te haya hecho perder el Norte y tu ser ni se acuerde de quién eres.

sábado, 2 de octubre de 2010

Cambios

A lo largo de la vida todos nosotros sufrimos cambios, algunos de ellos son físicos: crecemos, nos salen granitos, arrugas, canas, engordamos, nos cambiamos el color de pelo,etc. y en cierta manera, dichos cambios se deben a nuestro estado de ánimo, sobre todo los relacionados con nuestra estética; aunque no debemos olvidar que algunos de ellos son irremediables ya que los años pasan.

Cambios, cambios y más cambios pero hay otro tipo de cambios que nos traen de cabeza, son esos que provocan un giro considerable en nuestra vida; hay veces que nosotros mismos los buscamos y otras veces nos vienen solos, pero sea como sea, nos hacen creecer una fuerte incertidumbre interna que muchas veces acaba con un miedo acusado a lo desconocido.

Tememos de lo que no tenemos consciencia o desconocemos, tememos a perder el rumbo, a que salgan mal las cosas o a desilusionarnos. La mayoría de las veces, los cambios provocan un vacío en nuestras mentes que no se puede acabar de controlar y siempre nos acabamos refugiando en frases como "todo pasa por algo", "los cambios son positivos", "ahora estás apenado/a pero dentro de unos meses te reirás de todo"; os suena, verdad? y por suerte o por desgracia, gran parte de la veces es así. Todo cambia, nada permanece, sólo permanecemos nosotros pero no eternamente y mientras estamos lo mejor es intentar disfrutar al máximo de los buenos momentos, aprender de los malos y esperar que siempre las cosas cambian y evolucionan aunque la verdad es que ese miedo a lo nuevo y desconocido siempre estará con nosotros.