domingo, 27 de diciembre de 2009

Horas de silencio, palabras mudas

¿Alguna vez te has parado a pensar cuántas veces hablas contigo mismo? varias veces tenemos conversaciones en silencio con nosotros mismos, palabras mudas que navegan por nuestro cerebro pero que el 95% de las veces no articulamos. Mentimos por la boca pero sin voz, la verdad nos corre por nuestro cerebro, eludir la verdad? no explicar del todo...sea como fuere, se acaba mintiendo.

Personalmente, me gusta hablar conmigo misma (lo sé, estoy un poco para allí) pero hay veces que como uno no hable consigo mismo, no sé con quién lo haría ya que muchas veces es difícil de que se nos entienda... en los ratos de silencio es cuando más palabras aparecen en plan maratón por nuestra mente: que si esto, que si aquello, que si lo de aquí, que si lo de allá... y en qué quedan dichas palabras? pues en eso, en palabras que divagan dentro de nosotros de aquí para allá pero que raras veces llegamos a articular pero, porqué? puede que el miedo, la vergüenza, el respeto o cualquier otro motivo nos frenen a ello aunque en caso de decirlas, qué pasaría? es incierto, no lo sé, las respuestas pueden ser miles pero todas ellas inciertas.

Es bien necesario descargarse de todo lo que llevamos dentro ya que sino sufriremos cierto malestar: ganas de llorar, ira, resquemor moral, nervios, ufff!! y un sin fin de sensaciones poco agradables que las personas más sensibles no soportan del todo bien por eso aprovecho la ocasión y digo que estoy harta de:
- Tener que escribir lo que siento por no dejarme articularlo.
- No ser lo que algunos esperan que sea.
- Tener que estar siempre perfecta para no ser demasiado imperfecta.
- Vigilar que no te hagan daño y te mientan.
- Ser más masculina y ruda que femenina y dulce.
- Desear en el momento menos propicio o en el momento que no te desean.
- Tener demasiada intuición.
- Ver más allá de los ojos.
- Cumplir papeles que no me corresponden.

Y un sin fin de cosas más que en este momento no voy a mencionar porque sino la lista sería demasiado larga; mis palabras mudas han cobrado forma, en este momento no sé que pasará, sólo se que he tenido el valor de que ellas salgan del silencio.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Y un año más: Navidad

Ostras! un año más y ya me está empezando a salir el sarpullido,joooo! por qué? bueno, la Navidad. Sí cuando era peque, como todos, me encantaba: regalos, Papa Noel, Reyes, luces, pesebre...ufff! ,me volvía loquita con todo pero los años pasan y mi alegría Navideña caduca. Quizá suena borde decirlo pero actualmente, la Navidad no es de mi agrado, más que alegría me da alergia (es curioso como cambiando de orden las letras de una palabra se pueden mezclar sentimientos tan contrarios).

Igualmente, siempre envío mis mejores deseos a todo el mundo de mi alrededor y les deseo unas mágicas y felices fiestas; y este año no iba a ser menos, o sea FELIZ NAVIDAD a todos!!!! Comed de gusto, reid, cantad villancicos, disfrutar el fin de año, mira la cara de los niños ante los Reyes, pasea como lo hacías con tus padres por la Fira de Santa Llúcia pero por favor, no olvides que: en enero te acordarás de los turroncitos de las narices el primer día que vayas al gimnasio; es fin de año pero vigila con lo que bebes y tomas, pueden ser fiestas pero el cuerpo no perdona; aunque no lo creas, tienes más de un 75% de posibilidades de que en la cena o comida de ese familiar que ves sólo una vez al año, te pongan delante al que menos aguantas...sí, es Navidad, que bonito todo luz y color pero bueno, no vivimos en Disney y la realidad es lo que tiene.

Un año más intentaré buscar ese espíritu Navideño que ni recuerdo dónde o cuándo lo perdí...si hay suerte vale y sino, bueno, el año que viene será y éste continuará siendo un agobio de gente, consumismo y familia que me da palo ver...FELICES FIESTAS!!!

domingo, 13 de diciembre de 2009

Ojos


Se dice que los ojos son el espejo del alma y también la parte de nuestro cuerpo que menos cambia durante nuestra vida pero a parte de todo esto, es uno de los órganos estimuladores más potentes que tenemos. Principalmente con los ojos vemos pero gracias a eso, sentimos y podemos decidir que nos gusta y que no nos gusta; muchas veces esa visión nos provoca un estímulo mayor que hace que se nos erice la piel, que cada poro de nuestro cuerpo se abra y que podamos sentir cosas que nos parecen indescriptibles.

Personalmente, me encanta sentarme (aunque tenga pocos ratos para ello) y observar, observar lo que sea: desde el comportamiento de mi gatita Nur cuando está a sus anchas al movimiento de las hojas de un árbol en las distintas ráfagas de aire sin olvidar a mi madre cosiendo, mi padre leyendo, Abril y Pol jugando o Nico cambiando piezas y piezas de la moto...lo que más me gusta de ello son los pequeños detalles que saco de mis ratos de observación, quizá parezca una tontería o quizá algo frikie pero queriendo o sin querer, mis ojos se van a a ello. Impulsivamente, repetimos patrones corporales, pequeños movimientos o tics que nos hacen a cada uno de nosotros muy "uno mismo"; quién no piensa alguna vez "este movimiento o gesto es muy típico de..."? nos distinguimos por nuestras particularidades y nuestros ojos están ahí para verlo.

Imágenes para no olvidar:
- Me encantan los hombros masculinos con las venas de los brazos muy marcadas.
- Como duermen los bebes.
- En días de lluvia, el choque de las gotas de agua contra las hojas, suelo, charcos.
- La hora del crepúsculo cerca del mar, no se pueden cerrar los ojos ni un segundo ya que los colores no paran de variar.
- Ver dormir a mi lado a la persona que amo.
- Mirar a la persona que amas mientras hace sus cosas y que no se de cuenta.
- Ver jugar a Nur, correr, saltar...
- La risa contagiosa y la cara roja, muy roja de mi hermano el día 31 de Diciembre al tocar de las campanadas.
Y si sigo pensando, podría sacar miles de imágenes que mis ojos me han regalado en cada uno de los días de mi vida. Seguiré utilizándolos para disfrutar de los pequeños detalles que muchas veces no captamos pero que siempre están a nuestro alrededor, ojo avizor!!!