martes, 15 de febrero de 2011

Matando ángeles a cañonazos



En la época en la que vivimos Cupido dejó el arco y las flechas en el aramrio y decidió usar armas más precisas como una Dragunov, ahora Cupido es un francotirador: tira a matar, es preciso, tiene la sangre fría y trabaja sin remordimiento alguno.

Sólo dispara una vez pero con una seguridad infinita, de tal manera que su bala terminal te atraviesa en un momento y caes completamente K.O. No te mata pero te envenena, un veneno que corre rápido por todas las venas de tu cuerpo y te obliga a dejar de pensar con racionalidad, a crearte las conocidas por todo el mundo "pajas mentales" y a crear imágenes en tu mente que, por mucho que quieras, no desaparecen en todo el día.

¿Lo peor de todo? que a mucha gente ayer le dió por celebrar el ataque inesperado de las balas de un francotirador que no siempre acierta cuando elige a sus víctimas. ¿Celebrar un ataque? algo jamás visto! No me gusta celebrar la ceguera humana, la inconsciencia, el dolor...no creo en lo que cupido pregona, en su filosofía de pegatina y en su amor elegido a cañonazos. No quiero cupidos con mala puntería en mi vida, ni imagenes en mi mente que me nublen el camino; por favor, sigo recto y sin complicaciones adyacentes.

2 comentarios:

SILVANA dijo...

ole ahí... di que si.

kaerog dijo...

una acertada descripción

si realmente existe .... es poco a poco y cada día ....