
Luego de estar dando vueltas al tema en cuestión tenemos que ver si arriesgamos o no, por mucho que cavilemos, al final una decisión se ha de tomar ya que tenemos que seguir adelante. Personalmente pienso: "quién no se arriesga no cruza la mar", quizá pensemos que podemos perder mucho, sí, quizá sí pero, y todo lo que se puede ganar? incluso perdiendo, se gana: conocimiento, vivencias, madurez, experencia, etc. Empujo a la gente a arriesgarse, a probar y tirar para alante, a vencer miedos y traumas y a seguir luchando. Podemos arriesgar una vez y perder, la siguiente volver a probar y ganar, o en una de nuestra (así llamadas) derrotas acabar con un triunfo; todas las decisiones nos llevan a algo, nos guían aunque haya momentos en que el viento nos venga en contra. Pienso que es preferible probar y perder ya que has conocido la realidad, que no probar y luego arrepentirse o martirizarse con el típico " y si hubiera probado?" "y si lo hubiera hecho?"; bueno, tampoco es cuestión de tirarse a una piscina sin agua, siempre todo dentro de unos límites, jugar con esos riesgos dentro de la medida de lo normal. Y sino, todos los grandes inventores, científicos, mujeres emprendedoras del día a día, jóvenes deportistas, inmigrantes y un sin fin de personas que no conocemos y que cada día se arrisgan para conseguir un sueño, mejorar su vida o cambiarla...arriesgan! Bueno, pensadlo...mientras tanto, yo seguiré arriesgando ;)